Continuando con nuestro pasado tema, sobre la prospectiva estratégica, notamos que esta se manifiesta cuando la anticipación es puesta al servicio de la estrategia para delinear, aclarar o renovar las acciones dentro de un plan.
Analizando la ingeniería estatal, podríamos extraer varias hipótesis que expliquen las causas de los repetidos fracasos en la implementación del prospectivismo en el sector público de la República Dominicana.
En primer lugar, y tras la visualización del factor exploratorio (qué puede suceder), se han realizado planteamientos erróneos de los factores normativos (qué puedo hacer) y estratégicos (qué voy a hacer y cómo; decisiones y medios).
En estos casos, se conoce el panorama y las posibles amenazas del entorno, pero el ejercicio de prospectiva se realiza como una actividad estrictamente formal, sin involucrar en la elaboración de los planes estratégicos a todos aquellos miembros de la institución que participarán activamente en la consecución de los objetivos. Por esta razón, muchos planteamientos empíricos terminan siendo inaplicables o imposibles de ejecutar técnicamente.
En adición, el factor normativo es mal enfocado, o tan complejo que resulta difícil darle seguimiento para verificar su pertinencia con el factor exploratorio.
Otra hipótesis, es que se presentan dificultades al planificar estratégicamente sin involucrar a todos los actores del proceso, es decir, la prospectiva se queda como una reflexión institucional, pero no se promueve un clima de voluntarismo donde cada parte se sienta pieza esencial del engranaje institucional estratégico. Esta falta de compromiso y de sentido de pertenencia, de compartir los valores en común, provoca que no sean percibidos por los usuarios los productos últimos de los procesos de planificación estratégica.
Tercero, tenemos la carencia de los recursos para llevar a cabo la prospectiva estratégica; que sólo puede superarse mediante la asignación específica de fondos a cada institución del Estado para estos fines, consignándolos en el Presupuesto General de la Nación.
Cuarto, la ausencia de una agenda política de Estado plurianual, consensuada por los actores del sistema político, que comprometa al seguimiento de la prospectiva estratégica planteada, gestión tras gestión, sin importar el gobierno de turno.
Y por último, la falta de gerentes prospectivistas, que sean capaces de guiar a sus instituciones y de arriesgarse más allá de las posibilidades que la política y la normativa le ofrecen.
Tras el contexto reflejado por estas cinco hipótesis, realizaremos una aproximación práctica, observando en algunas IE la repetición o aparición de síntomas conexos a las mismas, su reincidencia y el período en que ocurren. Esperen los resultados!
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miércoles, 16 de junio de 2010
miércoles, 19 de mayo de 2010
VISUALIZACIÓN DEL FUTURO: IMPORTANCIA ESTRATÉGICA

El tema del "prospectivismo", ampliamente explorado en sistemas administrativos modernos, como el francés, es apenas un término novedoso para los encargados del management en las instituciones estatales de República Dominicana.
Como introducción a este tema, propongo un sencillo ejercicio de reflexión profesional, mediante la descripción de ciertas características de 5 personajes, dentro de los cuales debe el individuo identificarse, a los fines de determinar si la visualización del futuro que está creando está orientada a satisfacer sus expectativas.
Los personajes son:
1. El adivino: trata de predecir el futuro o pretende descubrir elementos del mismo suponiendo contextos, escenarios y actores; y a través de conjeturas intenta dictaminar algo sobre lo que no se sabe. No realiza su visualización sobre la base de nada concreto, ni pretende trabajar proactivamente para que se cambie el futuro, pues para éste, el mismo no es pasible de ser cambiado.
2. El utopista: tiene una visión optimista y ultra progresista del futuro. Es un constante proyector de un mundo/sociedad idealizada, donde las metas son conquistadas por voluntad de la imaginación, sin tomar en consideraciones las situaciones actuales o su pasado histórico, ni las tendencias o consecuencias de las acciones presentes. El progreso no depende de algún elemento específico, sino que cree que las cosas tomarán su curso de manera natural, sin intervención o planificación permanente de su parte.
3. El cuentista: hace una simbiosis de hechos y actores reales, los cuales entremezcla con elementos imaginarios. De esta manera, crea un escenario futuro muy positivo, caracterizado por conjeturas y reflexiones erróneas, que no parten de un todo real, sino de un todo imaginario, lo que no le permite visualizar un contexto ajustado a las posibilidades existentes del entorno.
4. El previsionista: tiene una visualización del futuro más definida, pues, según Henry Fayol, tiende a “calcular el porvenir y prepararlo (…) (haciendo) articular (…) programas de acción”. Tiene la ventaja de ver anticipadamente las cosas, de diagnosticar a través de datos relevantes del presente y del pasado algunas situaciones, de tal forma que puede identificar algunos de los elementos que formarán parte del contexto futuro.
5. El planificador: tiende a mirar al futuro basado en las acciones que llevará a cabo para realizar planes y proyectos diversos, las cuales, sin duda, le permitirán saber donde se encuentra en el porvenir. Toma en cuenta el pasado y el presente para conocer su contexto del momento, y define y ejecuta los planes desde su concepción, pasando por la operatividad de los mismos, hasta su culminación, vigilando cada etapa.
Hasta el momento, hemos descrito características básicas, que pueden fusionarse y encontrarse en mayor o menor medida en cada uno de nosotros, pero que sin duda alguna nos proveen de una aproximación a nuestra visualización del futuro, y cómo estamos trabajando para alcanzarlo.
La propuesta que haremos aquí, de manera concluyente, es la presentación de un nuevo personaje, que fusiona las mejores cualidades de los mejores modelos: "el prospectivista".
- Para él, la visualización del futuro no es casual. No lo hace ni como un adivino ni como un cuentista. No pretende alterar los hechos del presente para encontrar un futuro utópico.
- Más bien, integra las características del previsor (para ver anticipadamente las cosas) y del planificador (para determinar y ejecutar cada fase de su proyecto).
- Analiza el pasado, se percata del presente y su principal interés sobre el futuro está orientado a definir su manera de accionar en el momento actual para conseguir el producto deseado más adelante.
- El visualiza su futuro como algo que puede cambiar a través de su proactividad, y define alternativas que le permitan responder oportunamente ante las circunstancias cambiantes.
Quiero dejar como interrogante, tanto a los managers públicos y privados, como a quienes aspiran revolucionar sus organizaciones -principalmente las del sector público- si este nuevo personaje visionario no pudiera influir estratégicamente en su gestión institucional.
Es hacia el prospectivismo que debemos avanzar? o no se puede plantear siquiera como una opción, sino como la definitiva salida ante los fracasos gerenciales del Estado dominicano?
Etiquetas:
administración pública,
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gerencia política,
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prospectiva estratégica,
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